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Miércoles, 24 de julio de 2024
¡En este artículo aprenderás qué son las habilidades blandas! También, sabrás cómo diferenciarlas de las duras y cuáles son las más demandadas por las empresas. Sigue leyendo para recibir tips sobre cómo incorporar nuevas soft skills y mejorar las que ya has interiorizado.
La forma en la que te desenvuelves en diversas situaciones, ya sea estudiando, trabajando o en tu vida personal, depende en gran medida de un conjunto de competencias conocidas como habilidades blandas o soft skills. Por ejemplo, de forma natural, puedes gestionar ciertas circunstancias con proactividad, tomando decisiones con confianza, pero no siempre es así, hay infinidad de factores que intervienen en por qué actuamos de un modo o de otro. En esto tiene mucho que ver las habilidades blandas, en las que vamos a profundizar en este artículo, ¡todas ellas puedes desarrollarlas y perfeccionarlas!
Las habilidades blandas abarcan una amplia gama de competencias. Algunas de ellas son la comunicación efectiva, la empatía, la capacidad de resolución de problemas y el trabajo en equipo. ¡Son subjetivas y permiten a las personas dar lo mejor de sí mismas! Estas competencias personales facilitan las interacciones y la productividad en los entornos laborales. También, son imprescindibles en el contexto personal, social, educativo… ¡Como puedes ver, son intercambiables en múltiples situaciones! Se presentan como un complemento a las habilidades técnicas y son clave para tu crecimiento en todos los planos. ¡Conoce más detalles sobre qué son las soft skills en esta infografía!
Las habilidades blandas se relacionan fuertemente con aspectos emocionales, sociales y de comportamiento. Su influencia se encuentra principalmente en la forma en la que facilitan la interacción entre las personas, el modo de resolver problemas y la consecución de objetivos personales. En este sentido, las soft skills son difíciles de medir, pueden transferirse entre distintos puestos de trabajo y se adquieren de acuerdo con tus experiencias vividas. ¡Hay técnicas para potenciarlas y te diferencian del resto!
En contraposición a las habilidades blandas, se encuentran las habilidades duras o hard skills. Estas últimas hacen referencia a destrezas concretas y aptitudes específicas, relativamente más fáciles de cuantificar. Se tratan de aptitudes académicas normalmente vinculadas a tu experiencia técnica en tu etapa educativa o profesional. En multitud de ocasiones, son comprobables a través de títulos, certificados, diplomas… Las habilidades duras se consideran específicas de un ámbito y suelen incluirse en las descripciones de puestos de trabajo.
La clave está en un equilibrio adecuado entre las habilidades blandas y las duras. ¡Combinarlas mejora tus perspectivas de empleo y contribuye al bienestar en todas las facetas de la vida!
A continuación, encontrarás los diferentes tipos de habilidades blandas. ¡Toma nota de las principales!
Desarrollar habilidades personales, como la motivación, la autorrealización, la autoconfianza y la proactividad, harán de ti el candidato ideal para cualquier proceso de selección.
Las habilidades blandas interpersonales son aquellas que permiten establecer y mantener relaciones con otras personas, como la aptitud comunicativa junto con la empatía y la escucha activa.
Una persona que sea capaz de organizar los recursos de manera eficiente, logrará resultados óptimos en la ejecución de las tareas. Gestionar el tiempo y delegar labores a través de una planificación estratégica son aspectos claves de esta soft skill.
Un buen líder fomenta y contribuye al desarrollo y crecimiento de los equipos, siendo un ejemplo que inspira y motiva al resto de miembros a lograr las metas y objetivos comunes. ¡Gestiona equipos de trabajo, implementa estrategias y toma decisiones clave!
Complementar el pensamiento crítico con la habilidad de analizar una situación y ser capaz de actuar en consecuencia es una de las soft skills más demandadas.
Tu currículum es el documento en el que mostrarte como candidato a una vacante, resaltando tu potencial. Una entrevista de trabajo, realizada por reclutadores expertos, sirve para conocerte más a fondo. Se trata de un instrumento con el que también descubrir cuáles podrían ser tus habilidades blandas más destacables. Día tras día, muchas veces sin darte cuenta, estás demostrando cuáles son las que mejor se te dan de forma innata.
¡Este es el top 10 de las soft skills más valoradas por las empresas!
Tener la capacidad de trabajar, interactuar y perseguir metas comunes de forma organizada es una de las soft skills más valoradas. Esta habilidad blanda es un factor determinante y gran parte de los puestos de trabajo la requieren.
Fomentar la gestión del tiempo conlleva una serie de beneficios laborales, como aumento de la productividad y eficiencia, pero también personales, potenciando capacidades interpersonales y emocionales. El desarrollo de esta habilidad es primordial para mejorar la eficiencia.
En el trabajo, el compromiso significa no abordar únicamente tareas propias, sino dar más de lo que se espera recibir aportando ideas. Los empleados comprometidos suelen tener un efecto positivo en el ámbito laboral y aportar un progreso en tu carrera.
El autoaprendizaje es una soft skills imprescindible que implica la adquisición constante de conocimientos y habilidades para hacer frente a los cambios que demanda la actividad de la empresa.
Es una habilidad clave para hacer frente a nuevas situaciones, necesidades o imprevistos. Además, esta no se desarrolla solo con el tiempo, sino que también va de la mano con la actitud.
A la hora de expresarnos, el mensaje es importante. Sin embargo, si queremos conseguir mejores resultados, hay que ir más allá. Para ello, es esencial un alto nivel de desarrollo en comunicación efectiva, que se basa en transmitir un mensaje de la forma más comprensible para el receptor, evitando malentendidos.
En el día a día se presentan diferentes escenarios difíciles de afrontar, por lo tanto, es importante tener la capacidad de resolución eficaz de problemas. Esta consiste en solucionar (obstáculos, desafíos, complicaciones, inconvenientes), con rapidez y determinación, de forma que se aporte una solución óptima para las partes implicadas.
La transformación digital ha aportado numerosas facilidades a la vida cotidiana, sin embargo, también requiere de unas capacidades que permitan usar la tecnología de manera efectiva y segura. En esto consisten las habilidades digitales.
Un equipo de trabajo activo y motivado depende en gran medida de la empatía de sus componentes. Estos deben ser capaces de abrirse a las ideas de los demás a través de la escucha, deben ser honestos y deben entender y aceptar los sentimientos y pensamientos de sus compañeros.
En todos los ámbitos de nuestra vida, sentir confianza en uno mismo es imprescindible para desarrollar todo nuestro potencial y aportar lo mejor de nosotros. Para fomentarla, debemos trabajar el respeto hacia las personas, la escucha activa y la comunicación con los demás.
El punto de partida es comprender la importancia de las habilidades blandas en el día a día. Nuestros alumnos pueden seguir aprendiendo sobre ellas a través de cursos de especialización exclusivos en su formación. El siguiente punto es trabajar la autoconciencia. Practicando la autorreflexión conocerás mejor tus emociones, lo que te servirá para evaluar tus fortalezas y áreas de mejora en este conjunto de destrezas. Sé honesto sobre cómo interactúas con el entorno, cuáles son tus dinámicas y establece objetivos.
Por ejemplo, si una de tus debilidades es la gestión del tiempo, tienes que detectar qué tareas te roban más las horas, aprender qué es lo urgente y qué es lo importante, crear tu propio planning adaptado a tus necesidades, no procrastinar, aprender a delegar… Lo mismo puede suceder con las competencias digitales, imprescindibles en cualquier entorno de trabajo colaborativo actual. Es cuestión de perseverancia y utilizar habitualmente herramientas similares, lo que genera una sólida capacidad de transferencia de competencias. ¡No hay fórmulas específicas! Cada soft skill requiere de una estrategia con acciones concretas para mejorarla, dependiendo de cada persona.
¡Aprende de quienes tienen experiencia! Contar con el feedback asertivo de tu entorno te ayudará mucho a avanzar. En definitiva, la práctica y la exposición constante marcan la diferencia. La experiencia real, centrarse día a día en mejorar esa habilidad es lo que te hará progresar. Muy pronto tu repositorio de soft skills será cada vez más completo, siendo mejor profesional y mejor persona.
Elegir qué estudiar es una decisión importante en tu vida. ¡Puede influir directamente en tu trayectoria profesional y en tu satisfacción personal a largo plazo! En este artículo te guiaremos para que reflexiones y descubras tu vocación, la que más se adapte a tus intereses y habilidades.
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